Proyecto Fin de Carrera sobre la experiencia de ISF Asturias en África Subsahariana

Como se ha comentado, la mayor parte de la información publicada durante mayo dentro del 25 aniversario de ISF Asturias procede del proyecto fin de carrera que Yésica Rodríguez Lozano defendió en la Escuela Politécnica de Ingeniería de Gijón el año pasado. Yésica fue una estudiante de Ingeniería Industrial y voluntaria de nuestra asociación que colaboró en el proyecto de Camerún mediante dos estancias sobre el terreno en 2007 y 2008. Animada por ese Proyecto de Conocimiento de la Realidad (PCR), decidió abordar como trabajo fin de carrera uno de los problemas que teníamos más claros en nuestro trabajo en el Sur: año tras año acumulábamos experiencia útil (tanto aciertos como errores conteniendo enseñanzas útiles) que permanecía dispersa en muchas cabezas sin suficiente sistematización. Con mucho esfuerzo, persiguiendo a unas y otros, Yésica recopiló las principales actividades, resultados, evaluaciones y documentos de trabajo de nuestra trayectoria durante dos décadas en Mozambique, Camerún y Angola.

Además, está a disposición para su consulta la memoria de este proyecto fin de carrera: “Metodología para la promoción del emprendimiento asociativo en programas de cooperación para el desarrollo”.

Angola: 2009-2016

Angola es el tercer país de África Subsahariana en el que Ingeniería sin Fronteras de Asturias (ISFA) trabajó para la promoción del emprendimiento asociativo en programas de cooperación al desarrollo.

La contraparte en Angola ha sido Acçao para o Desenvolvimento Rural e Ambiente (ADRA) y nuestro lugar de trabajo, el municipio de Kalandula en la provincia de Malange, al norte del país. En el año 2009 se identificaron las necesidades que existían en aquellos campos donde nosotros podíamos colaborar en mejorar las condiciones de vida de las personas, en las comunas de Kalandula, Kateco Kangola, Kinje, Kota y Kuale (una comuna angoleña equivale aproximadamente a una parroquia o pedanía española). En todos estos años hemos trabajado con diversas asociaciones de campesinos, el Foro de Mujeres de Kalandula, quitandeiras (mujeres que comercian en mercados locales), etc. y hemos mantenido reuniones con las autoridades locales, así como con los responsables de ADRA en Malanje y Luanda.

Las fases del proyecto desarrollado, en todas la cuales hemos tratado de aplicar los enfoques de igualdad de género y de derechos humanos, han sido:

  • Dinamización territorial y sensibilización.
  • Formación para la capacitación tanto de la población beneficiaria, como del equipo técnico de ADRA.
  • Asesoramiento empresarial para facilitar el acceso a crédito y acompañamiento.

Durante estos años hemos recibido financiación de la Agencia Asturiana de Cooperación al Desarrollo y de los ayuntamientos de Gijón, Oviedo, Avilés y Langreo. Hemos contado también con el apoyo de la empresa pública Valnalón donde, además de adaptar a aquella realidad su metodología para el asesoramiento para emprender se formó, aquí en Asturias, a 6 personas del equipo técnico de ADRA que fueron viniendo durante todos estos años.

Algunos números: durante estos años se han formado unas 1.600 personas, se han constituido 53 iniciativas emprendedoras y se ha constituido un fondo rotatorio préstamos de 40.000€

También hemos trabajado con el alumnado de la Escola de Ensino do 4º Fevereiro donde los estudiantes cooperaron con alumnado de secundaria de diferentes centros asturianos, como el colegio San Luis de Pravia y el Sagrada Familia de El Entrego, con el proyecto Jóvenes Emprendedores Sociales (JES) para desarrollar proyectos en común con objetivos como, conseguir libros y material didáctico, o crear un jardín para el centro angoleño. Asimismo, ISF Asturias ha estado presente con este proyecto en sucesivas ediciones de la Fiesta Intercultural que la ONGD Los Amigos de Thionk Essyl en Asturias organiza en Gijón todos los años.

El balance en general ha sido satisfactorio; no hemos logrado todos los objetivos que nos habíamos planteado, pero sí nos hemos empeñado en trasladar al territorio una parte de nuestro saber hacer, para que de esta forma el proyecto se pueda expandir y consolidar en el tiempo.

A finales de 2016 cerramos nuestro trabajo en Angola. Se cierra un ciclo y se abre otro: estamos buscando otro país en África subsahariana para seguir trabajando en la mejora de los territorios menos favorecidos.

Para ampliar la información sobre la trayectoria de ISFA en Angola así como de las lecciones aprendidas del conjunto de la trayectoria de ISF Asturias en estos tres países africanos, consulta el documento Experiencia ISF Asturias en Angola (2009-2016).

Camerún: 2005-2008

Nuestra experiencia en Camerún se desarrolló en cinco barrios periféricos de Yaundé, la capital, barrios de aluvión con muchas dificultades para acceder a los servicios básicos. Llegamos a Camerún de la mano de ISF Cataluña porque de nuestra experiencia en Mozambique habíamos aprendido que era conveniente no trabajar de manera aislada sino dentro de una intervención mayor con una lógica de programa junto a otra organización del Norte que contara con medios y experiencia. ISF Cataluña llevaba ya algunos años trabajando en estos barrios con una contraparte local: ERA (Environnement, Recherche et Action). El conjunto de acciones se articulaba en el “Programa Barrios”, que tenía por objetivo mejorar la calidad de vida de la población de estos barrios mediante la rehabilitación de la red viaria, mejoras en el acceso al agua potable y en el saneamiento y la implantación de un sistema de recogida de residuos domésticos. Este programa también contenía una componente socioeconómica que incluía acciones tanto de apoyo a los Comités de Animación al Desarrollo (una especie de asociaciones de vecinos presentes en cada barrio) como dirigidas a promover el desarrollo local. Es en esta última componente donde estaba integrado nuestro proyecto de promoción del emprendimiento colectivo. Otra importante mejora respecto a Mozambique, donde habíamos fomentado esencialmente el emprendimiento individual, fue que ahora centramos nuestra estrategia en las empresas asociativas por entender que facilitan mejor el desarrollo socioeconómico en cada territorio.

Para la ejecución se contó con la presencia en Camerún de una persona expatriada que coordinaba y lideraba la ejecución del proyecto durante una parte importante del año. Además, y a diferencia de la etapa mozambiqueña en que una sola voluntaria se había visto sobrecargada con la mayor parte del trabajo de apoyo desde Asturias (búsqueda de financiación, justificación de gastos, dinamización del proyecto entre el resto de ISFA…), aquí organizamos un equipo estable de personas con expectativa de mantener su colaboración durante varios años. Dentro del equipo había estudiantes que, mediante los denominados Proyectos de Conocimiento de la Realidad, colaboraban en Camerún durante el verano y compartían su experiencia a la vuelta.

En este tiempo se apoyaron 27 iniciativas aunque el proyecto se encontró con dificultades para facilitar el acceso a crédito de las personas emprendedoras.

Nuestra colaboración en Camerún acabó de manera prematura debido sobre todo a diferencias de planteamientos con ISF Cataluña.

Igual que en Mozambique, puede consultarse aquí un documento con información más detallada.

Mozambique: 1996-2000

Como ya se ha indicado, ISF Asturias ha colaborado a lo largo de los años en tres países subsaharianos. Comenzamos esta serie con el primero de ellos, Mozambique, donde estuvimos desde 1996 (pocos años después de que creáramos la asociación) hasta principios del nuevo siglo.

Nuestra actividad se centró en Niassa, una región rural muy pobre al norte del país,  asolada por una guerra civil que había finalizado en 1992. Bajo la denominación Apoyo al movimiento asociativo local y promoción de microempresas en la región de Niassa, Mozambique, acabaríamos trabajando con la Asociación para el Progreso Agrario de Niassa (PROAGRA), una contraparte muy precaria a la que tratamos de fortalecer con el tiempo. Tras la retirada en 2000 del compañero que había permanecido expatriado en la zona, ISF Asturias mantuvo actividades de acompañamiento hasta 2003.

Al finalizar la ejecución del proyecto, se había apoyado la creación de 60 microempresas y 177 puestos de trabajo. Algunas de estas microempresas presentaban buenos resultados financieros y de gestión como ejemplos a replicar por otras iniciativas de la zona. En la contraparte PROAGRA había personal local capacitado para gestionar el programa de promoción. Y ese programa sirvió para generar conciencia sobre el crédito en Niassa como base de proyectos más ambiciosos.

No obstante, se observaban errores como haber aterrizado en la zona sin haber hecho un estudio de identificación serio, haber intentado abarcar más de lo que podíamos en una región demasiado amplia y mal comunicada, o no haber previsto de antemano barreras culturales relacionadas con la falta de cultura de crédito entre la población local. El aprendizaje consiguiente nos dio pistas para el trabajo en los países donde iríamos años después.

En el documento adjunto se incluye un informe más detallado. Este informe y los siguientes, dedicados respectivamente a Camerún y Angola, han sido extractados del proyecto fin de carrera “METODOLOGIA PARA LA PROMOCION DEL EMPRENDIMIENTO ASOCIATIVO EN PROGRAMAS DE COOPERACION PARA EL DESARROLLO”, que Yésica Rodríguez Lozano, antigua voluntaria de ISF, defendió en 2016 en la Escuela Politécnica Superior de Ingeniería de Gijón.

Crónica de la sexta edición del Café Repair en Asturias (Partycipa, Oviedo)

En esta ocasión el Repair Café Asturias se celebra en Oviedo, en el D-espacio, el local de la asociación Partycipa, durante la jornada del 27 de abril de 2017. Este Repair Café fue organizado en conjunto entre Partycipa e Ingeniería Sin Fronteras Asturias.

En ella se reunieron una treintena de personas con objetos variopintos que necesitaban ser arreglados y de esta forma no acabar de forma prematura en la basura. Dichos objetos iban desde una radio de más de 35 años, una lámpara, una tostadora, un caballete, un tocadiscos, un molinillo de café, una bolsa de tela, una sierra de calar, un ordenador equipado con software libre y otros artilugios. Para ello, se contó con varias personas reparadoras con conocimientos eléctricos y electrónicos en esta ocasión, así como personas reparadoras del mundo del software libre.

La jornada transcurrió con un ambiente muy familiar en el que también se repartieron jarras para fomentar el consumo de agua del grifo (frente al abuso del agua embotellada), semillas ecológicas de perejil y tomate cherry, así como información sobre la soberanía alimentaria.