Ayúdanos a calcular la comida de la fiesta del 25 aniversario

Este próximo sábado 30 de septiembre vamos a celebrar nuestro 25 aniversario con muchas actividades. Entre ellas compartiremos una sabrosa paella vegetariana y ecológica de la mano de Kikiricoop que podremos bañar con bebidas ecológicas de Asgaya.

Para que sobre la menor cantidad de comida posible nos gustaría que rellenases este sencillo cuestionario que nos ayudará a calcular el número aproximado de personas asistentes. Además en el campo de observaciones puedes indicarnos si tienes alguna alergia o intolerancia o cualquier otro comentario para que podamos adaptar en la medida de las posibilidades el menú ofrecido.

¡Muchas gracias!

CAT: Soluciones de gestión para Centros de Atención a Transeúntes

En 1998, otro estudiante de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales e Ingenieros Informáticos de Gijón y voluntario de la Cocina Económica de Oviedo propuso hacer su proyecto fin de carrera desarrollando una aplicación informática para mejorar la gestión de las entidades que apoyan a las personas sin techo. Su cercanía cotidiana a esa realidad le permitía ver que esas entidades se limitan, en la mayoría de los casos, a resolver con carácter de urgencia necesidades básicas como alimentación, alojamiento o vestido. Pero poco pueden hacer cara a la reinserción social en el largo plazo de las personas a las que ayudan.

Una parte del problema se explica por la escasa coordinación entre los diferentes centros e instituciones, lo que da lugar a que las personas atendidas itineren de unos a otros, de forma cíclica, sin ser objeto de control ni programas de intervención a largo plazo. Entonces, aquel estudiante ofreció a Cáritas el desarrollo de una herramienta informática que atajara ese defecto y se puso en contacto con ISF para buscar quien le tutorizara académica y técnicamente el trabajo. Se trataba de un reto necesariamente multidisciplinar que se materializó en la tutoría de dos profesores procedentes, respectivamente, de los grupos I-D (informática para personas excluidas) y EIS (gestión con fines sociales) a los que hemos dedicado las entradas anteriores de este mes.

Pincha aquí si quieres saber un poco más de todo esto releyendo La Fueya de aquella época.

EIS: promoción de Empresas de Inserción Social

En 1995, aproximadamente por la misma época que se creaba el grupo I-D y que nuestra situación en la cárcel de Villabona se hacía insostenible, comenzamos a realizar los primeros contactos con muchas instituciones públicas y privadas dedicadas a la intervención social. A todas ellas proponíamos la idea de dedicar esfuerzos a la inserción a través del empleo mediante la creación de empresas para personas con especiales dificultades de acceso al mundo laboral.

De aquellos contactos surgió el proyecto Horizon, con el ayuntamiento de Oviedo, Cáritas y la Asociación Albéniz (especializada esta última en el apoyo a jóvenes en situación de exclusión), que se basaba en una combinación de educación básica, formación técnica en diversos oficios, y orientación laboral y empresarial. Algunas de esas personas pasarían a protagonizar en Gijón un nuevo proyecto, denominado Fénix, con el que pretendían autoemplearse recuperando residuos voluminosos (muebles, electrodomésticos, ropa…); más adelante, Fénix se transformaría en la empresa Riquirraque, que a día de hoy sigue abriendo sus puertas en la Avenida de El Llano. Poco después de organizarse Fénix colaboramos con el proyecto REVOL del Ayuntamiento de Gijón, dedicado a estudios prospectivos sobre el sector de recuperación de voluminosos, lo que nos daba pistas sobre por dónde orientar la actividad de la que comenzaba a ser nuestra empresa. Cerca del final de todo este periodo y junto a otras iniciativas que llegamos a apoyar indirectamente, participamos en la creación de una coordinadora asturiana de empresas de inserción social.

Para todos esos proyectos se consiguieron fondos de diversas instituciones, incluida la Unión Europea, en algunos casos de cuantía considerable, lo que complicó la gestión de nuestra ONG. E ISF Asturias se convirtió en empleadora porque en todos los casos se necesitaba contratar a personal técnico de apoyo cuando se hizo evidente que el voluntariado no era suficiente para manejar diariamente proyectos de aquella envergadura. Esos procesos de contratación laboral, que incluían largos, complejos y conflictivos procesos de selección, generaron acalorados debates internos que dieron lugar a modificaciones de los estatutos de régimen interno para tener en cuenta incompatibilidades y otros aspectos. Más adelante, cuando se hizo evidente que las personas procedentes de situaciones de exclusión eran incapaces de mantener solas su empresa, ISF asumió el papel de empresaria tomando el control de Riquirraque. Ello originó conflictos importantes entre la lógica sin ánimo de lucro de nuestra asociación y la orientación comercial para mantener una empresa en el mercado, por muy de inserción social que fuera. Entre otras muchas decisiones difíciles, tuvimos que tomar repetidamente la de rescindir contratos de personal de apoyo que no cumplía lo esperado. Finalmente, a principios de 2002 la tensión entre nuestra ONG y la empresa de inserción subió hasta el punto de que ISF cedió el control de Riquirraque a la red Emaús.

Acababan así siete años de trabajo intenso, que, aparte de la creación de puestos de trabajo reales en Asturias, facilitaron una experiencia en promoción del emprendimiento asociativo que ya habíamos comenzado a aplicar en el Sur (véase mes de marzo en este mismo blog del 25 aniversario). Y es que habíamos detectado un tipo de tecnología no tan tangible ni convencionalmente asociada al mundo de la ingeniería que, sin embargo, tiene mucho potencial para emancipar a colectivos desfavorecidos, en países ricos y pobres.

Aquí (30MB) encontrarás desde pequeñas noticias en La Fueya sobre la evolución de aquellos proyectos hasta convocatorias de puestos de trabajo, pasando por diversos análisis o debates (voluntariado frente a personal contratado, empresa y ONG…) y finalizando con un texto que intentaba indagar en por qué ISF Asturias hubo de salir abruptamente del proyecto Riquirraque.

I-D: Informática para personas con Discapacidad (cuando las paredes son tu cuerpo)

En 1995, un estudiante de lo que entonces se denominaba Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales e Ingenieros Informáticos de Gijón (actual Escuela Politécnica de Ingeniería) estaba haciendo su prestación social sustitutoria al servicio militar (entonces obligatorio) en un centro especial para personas con parálisis cerebral situado muy cerca del campus universitario. En una de las primeras Jornadas de Proyección Social Universitaria que organizábamos (de las que os contaremos más en octubre) este estudiante intervino para acercarnos a la realidad de gente con severas dificultades físicas para comunicarse verbalmente, por escrito o usando un ordenador. Por ejemplo, muchas de estas personas eran incapaces de accionar un ratón o un teclado. Esos dispositivos no eran, por tanto, tecnologías apropiadas para su realidad (el concepto de tecnología apropiada había sido mayoritariamente desarrollado hasta aquel momento para intervenciones de desarrollo en el Sur), y el mercado ofrecía soluciones alternativas escasas e inadecuadas.

Una reflexión tan simple dio lugar al grupo I-D, que permanecería muchos años desarrollando productos destinados a resolver una parte de esta problemática, mayoritariamente de software pero también algún dispositivo físico mediante colaboración multidisciplinar de varios departamentos de la Escuela. Durante la mayor parte de su existencia, el grupo I-D operó como una línea de proyectos de ISF Asturias.

Pincha aquí si quieres saber un poco más de todo esto a través de noticias y artículos en La Fueya. Verás, entre otras muchas cosas interesantes, el ingenio de aquel grupo de profesorado y alumnado para inventarse siglas comenzando por la general I-D al cambiar irónicamente el signo de las conocidas I+D.

El Tercer Mundo entre paredes: docencia técnica en la cárcel

En 1993, un grupo de personas había comenzado a impartir voluntariamente docencia de apoyo al INBAD (Instituto Nacional de Bachillerato a Distancia) en la penitenciaría asturiana de Villabona. El perfil formativo de esas personas era mayoritariamente “de letras”, por lo que se pusieron en contacto con ISF Asturias para pedirnos que hiciéramos algo que ya hacíamos, o habíamos hecho en el pasado, para sacarnos unas pelas (sí, entonces no eran euros): dar clases particulares de matemáticas, física, química… Y allí empezamos a ir una tarde a la semana. Y encontramos el Tercer Mundo al lado de nuestras casas: montones de gente desfavorecida, mucha de ella procedente del Sur, con escasas perspectivas tanto fuera como dentro de aquellas paredes.

Y, como estábamos comenzando a ver en nuestras experiencias en países del Sur, pronto se hizo evidente que las soluciones técnicas aisladas de otras medidas son siempre insuficientes. Y no quisimos desaprovechar la oportunidad de entrar y salir de la cárcel para implicarnos en la mejora de los derechos de las personas presas; por ejemplo, estuvimos en el proceso de creación de una asociación de familiares de aquellas personas. Ello tuvo dos consecuencias: primero, entramos en conflicto con otros miembros del proyecto que, ante el peligro de perder los pases de entrada en Villabona, insistían en que nos limitáramos a dar clase; segundo, efectivamente, las autoridades de la cárcel nos echaron tras un par de años de actividad allí.

Es el momento de que leas parte de los números de La Fueya de aquella época para saber más detalles.. Igual que en las otras tres líneas de trabajo que irán saliendo en este blog las próximas semanas, hemos recuadrado en rojo los extractos correspondientes a esto.

XIII Delegación en Colombia: 2017, Desmovilización entre paramilitares

ISF Asturias volvió a participar en la visita a Colombia de la Delegación Asturiana de Verificación del estado de los Derechos Humanos.
Este año, además de las visitas y audiencias con comunidades víctimas de violanciones y amenazas, la visita tenía un componente añadido: la verificación de la implementación de los acuerdos de paz de la Habana. Por tanto, se incorporaron a la agenda la visita a dos de las zonas veredales donde se comenzaba a concentrar la guerrilla de las FARC-EP, así como reuniones con el mecanismo tripartito de verificación de los acuerdos de paz.

En este viaje se pudo constatar la esperanza de la sociedad colombiana ante las promesas de la paz – tras 50 años de guerra. Pero también el temor por los crecientes atentados contra activistas y defensores de Derechos Humanos. La construcción de la paz es un equilibrio delicado, y Colombia se encuentra actualmente en una encrucijada en que, o se consiguen sentar las bases para una estabilidad social y paz duraderas, o el conflicto no hará más que profundizarse, por mucho que la guerrilla abandone las armas.

Puedes leer el informe de Carmen aquí:
Informe XIII Delegación_Carmen Alonso_ISFA

Informe de la XIII Delegación Asturiana de Derechos Humanos:
XIII-informe-colombia-Castellano

XII Delegación en Colombia: 2016, el Alto al fuego entre la incertidumbre

Tuve el privilegio de formar parte de la XII Delegación de Verificación del estado de los Derechos Humanos en Colombia, que visitó el país entre el 18 de febrero y el 6 de marzo de 2016, y por eso me gustaría compartir, no tanto las conclusiones de la visita que están expuestas en el informe final publicado en marzo de 2016, sino los sentimientos y dudas que el viaje me generó, y algunas de las historias concretas, de los testimonios que fuimos escuchando.

Era un año importante, con el alto el fuego unilateral decretado por las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia), las conversaciones de paz trascurriendo en La Habana y una recrudecida lucha en terreno del ELN (Ejército de Liberación Nacional de Colombia) y EPL (Ejército Popular de Liberación). Ese año la Delegación quería no solo analizar la evolución del estado de Derechos Humanos sino también constatar si el alto al fuego de la guerrilla de las FARC se estaba cumpliendo, como veía la población el avance de las conversaciones en La Habana y si había esperanza de una paz real y con garantías. Garantías para ejercer labores sindicales, garantías para la defensa de los Derechos Humanos, garantías de educación y salud, garantías para salir a la calle sin miedo, garantías para una vida digna.

Puedes seguir leyendo el informe de Belén aquí:
Informe XII Delegación_Belén Garzón_ISFA

Informe de la XII Delegación Asturiana de Derechos Humanos:
XIIDelegaciónAstur

ISF Asturias en América Latina: de El Salvador a Colombia

El mes pasado resumimos una parte de la historia de los trabajos de ISF Asturias: los que se hicieron en África Subsahariana. También hemos relatado ya, en los post de febrero, que nuestra asociación comenzó más o menos por la misma época (1996) a trabajar a su vez en los campamentos de personas refugiadas de la RASD.

Pero pocos años antes ya habíamos estado en otra región del Sur bastante lejana: durante los veranos de 1993 y 1994 participamos en un programa para formar a profesorado de la Universidad de El Salvador, institución prácticamente destruida durante la guerra civil que había finalizado el año anterior. Gran parte del profesorado, alumnado y personal de la universidad se había visto involucrado en las filas del FMLN y urgía, pues, transformar a guerrilleros y guerrilleras en personal docente e investigador que contribuyera en la nueva etapa del país. Este trabajo en El Salvador no fue una iniciativa nuestra, un proyecto de Sur en el sentido que aplicaríamos en otros sitios, porque aquí se trataba de un programa a cargo de otra organización que se difundió a través de la entonces embrionaria Federación de Ingeniería Sin Fronteras. Como nos vino dado, ISF no estableció una estrategia ni puso en marcha el ciclo del proyecto que aplicaríamos en otros sitios: no identificamos colectivos involucrados ni necesidades, no buscamos (ni, por tanto, justificamos) financiación ni evaluamos con rigor.

No obstante, la experiencia salvadoreña nos sirvió para empezar a conocer de primera mano la realidad latinoamericana (no sólo de El Salvador, también de Guatemala) y para inaugurar una costumbre que luego sería norma: lo que vemos “allá” luego lo contamos “acá”.  Pocos años más tarde, esa “norma” la oficializamos con unas primeras Jornadas de Proyección Social Universitaria donde a la vuelta de cada proyecto (o durante su desarrollo) compartíamos la experiencia aquí con nuestro entorno y traíamos un poquito de realidad del Sur para mostrarla en el Norte. Sembrando estas semillas, florecerían nuevos frutos. Al poco, varios miembros de ISF Asturias fueron apareciendo, cada uno por su cuenta, más al Sur dentro del mismo continente latinoamericano: Colombia.

Javi y Santi realizaban en 1995 su Prestación Social Sustitutoria al servicio militar en un barrio paupérrimo en las laderas de Medellín asolado por la violencia de los cárteles de la droga. El año siguiente les daría el relevo Pepe en Bogotá. Todos ellos colaboraron en Colombia con la ONG Fe y Alegría que sería nuestra contraparte para desarrollar unos talleres ocupacionales, con el objetivo de alejar a la juventud de la violencia y darles los medios para labrarse su propio desarrollo. Y en 1995 allí estaba también Jorge, beneficiario de un programa internacional para el intercambio de profesorado y alumnado con universidades latinoamericanas, lo que le permitió acoplarse a los planes de desarrollo rural de la Universidad Javeriana en el Departamento de Santander y, tras volver varias veces los años siguientes, aprender casi todo lo que sabe sobre economía social mientras hacía su tesis doctoral sobre ese tema.

La estancia en Colombia permitió a esta gente conocer casi de primera mano la situación de guerra y violación de derechos humanos generalizada que asolaba el país, y a algunas de las organizaciones que se enfrentaban a ello. Entre esas organizaciones estaban los sindicatos, uno de cuyos dirigentes nacionales, Javier Orozco, se involucraba bastante más allá de lo exigible mientras las amenazas a su vida aumentaban. Con Javier trabamos amistad allí y volvimos a encontrarnos aquí cuando la presión sobre su persona se volvió insoportable y tuvo que exiliarse en el año 2000. Hombre extraordinariamente activo y comprometido, nada más asentarse en Gijón, Orozco puso en marcha el Programa Asturiano de Protección a Víctimas de Violaciones de Derechos Humanos en Colombia, que incluía la articulación de una red de organizaciones de apoyo. Incorporar a ISF Asturias a esa red pareció obligado más que natural, dado nuestro conocimiento de la realidad colombiana y que en el cambio de siglo teníamos muy claro que la lucha por los derechos de las personas es un eje central de la cooperación para el desarrollo. El resto ya es historia.