¿Qué tipos de agua envasada hay en España?

En España se pueden encontrar en el mercado tres tipos de aguas envasadas:

  • Aguas minerales naturales (AMN)
  • Aguas de manantial (AM)
  • Aguas preparadas (AP):
    • Aguas potables preparadas (APP)
    • Aguas de abastecimiento público preparadas (AAPP)

¿Como están reguladas?

Las aguas minerales naturales (AMN) y las aguas de manantial (AM) están reguladas por el Real Decreto 1798/2010 y se caracterizan por su origen subterráneo y por su contenido en minerales, oligoelementos y otros componentes, así como por su pureza original. Estos dos tipos de aguas se diferencian únicamente por la constancia química de las minerales naturales respecto a las de manantial, aplicándoles a ambas diferentes criterios tanto a nivel del manantial de procedencia como en el agua envasada y en el etiquetado.

Por su parte, las aguas preparadas (AP) se rigen por el Real Decreto 1799/2010 y, a diferencia de las dos anteriores, pueden tener cualquier tipo de procedencia y se someten a los tratamientos fisicoquímicos autorizados necesarios para que reúnan las características de potabilidad establecidas.

¿Como se definen?

Las aguas minerales naturales (AMN) son aquellas microbiológicamente sanas que tengan su origen en un estrato o yacimiento subterráneo y que broten de un manantial o puedan ser captadas artificialmente mediante sondeo, pozo, zanja o galería, o bien, la combinación de cualquiera de ellos.

Éstas pueden distinguirse claramente de las restantes aguas de bebida ordinarias: 1) por su naturaleza, caracterizada por su contenido en minerales, oligoelementos y otros componentes y, en ocasiones, por determinados efectos, 2) por su constancia química y 3) por su pureza original, características estas que se han mantenido intactas, dado el origen subterráneo del agua que la ha protegido de forma natural de todo riesgo de contaminación.

Las aguas de manantial (AM) son las de origen subterráneo que emergen espontáneamente en la superficie de la tierra o se captan mediante labores practicadas al efecto, con las características naturales de pureza que permiten su consumo; características que se conservan intactas, dado el origen subterráneo del agua, mediante la protección natural del acuífero contra cualquier riesgo de contaminación.

Las aguas preparadas (AP) son las aguas distintas a las aguas minerales naturales y de manantial, que pueden tener cualquier tipo de procedencia y se someten a los tratamientos fisicoquímicos autorizados necesarios para que reúnan las características de potabilidad establecidas en el anexo I del RD 1799/2010.

A efectos de su denominación, deberán diferenciarse los siguientes tipos:

a) Aguas potables preparadas (APP): Aquellas que pueden tener cualquier tipo de procedencia, subterránea o superficial y que han sido sometidas a tratamiento para que sean potables. Todas estas aguas perderían así, si la tuviesen, la calificación de agua de manantial o agua mineral natural, pasando a denominarse aguas potables preparadas.

b) Aguas de abastecimiento público preparadas (AAPP): Aquellas que procedan de la res pública de abastecimiento y que han sido sometidas a algún tratamiento fisicoquímico. (definición propia)

Fuente: Aguas envasadas (AECOSAN – Agencia española de consumo, seguridad alimentaria y nutrición)

¿Que da sabor y olor al agua?

  • Las sales minerales que contiene
  • El cloro

¿A qué sabe el agua del grifo? El carácter geológico del lugar de procedencia y el tratamiento determinan la composición (Fuente: El País)

El agua de mi casa tiene un sabor raro, ¿la puedo beber?

El agua del grifo contiene sales minerales y otros nutrientes que le suelen proporcionar  un sabor y un olor particular. Que el agua tenga sabor y olor no es un determinante de  su seguridad ni de su calidad.

En algunas ocasiones se puede percibir cierto olor/sabor a cloro en tu agua. El nivel de cloro dosificado a tu agua de consumo es meticulosamente controlado y monitorizado: el agua sale de nuestras plantas con menos de una parte por millón de cloro (1 miligramos por litro), siguiendo las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud.

El agua de consumo tratada con cloro no supone ningún riesgo para la salud; sin embargo, si deseas mejorar su sabor, puedes seguir los consejos sencillos que te explicamos a continuación. (Fuente: Aigües de Barcelona)

¿Cómo puedo mejorar el sabor del agua?

Si deseas mejorar el sabor y el olor, se recomienda que, apenas salida del grifo, la pongas en una jarra de vidrio abierta, la dejes en reposo durante media hora para que se evapore el cloro y luego la pongas en la nevera. El hecho de enfriarla hace que disminuyan el gusto y el olor a cloro. También se puede añadir unas gotas de zumo de limón, que ayudan a eliminar el cloro. En estos casos, el agua debe considerarse como cualquier otro alimento y consumirse antes de 24 horas. (Fuente: Aigües de Barcelona).

¿Qué es la dureza del agua?

El agua dura es aquella que contiene un alto nivel de minerales, en particular sales de calcio y magnesio. Aunque otros minerales, como el estroncio, el hierro y el manganeso, también contribuyen al endurecimiento del agua, lo hacen en menor grado, ya que generalmente están disueltos en el agua en pequeñas cantidades.

Las aguas duras no son perjudiciales para la salud, sino todo lo contrario: aportan un porcentaje significativo de la ingesta diaria recomendada de calcio y magnesio, y pueden prevenir la aparición de distintas patologías. (Fuente: Aguas de Valladolid)

¿Cuánta agua hay en la tierra? ¿Y cuánta es apta para el consumo?

¿Qué es la huella hídrica?

La huella hídrica es un indicador medioambiental que define el volumen total de agua dulce utilizado para producir los bienes y servicios que habitualmente consumimos.

La huella hídrica es el resultado de tres indicadores, divididos en colores, en función de la procedencia del agua:

  • Huella hídrica verde (precipitaciones retenidas en el suelo)
  • Huella hídrica azul (ríos, lagos y acuíferos)
  • Huella hídrica gris (necesaria para que el medio receptor asimile los contaminantes vertidos).

Agua del grifo y alimentación infantil

Durante los primeros meses de vida el bebé solo necesita la leche materna, por lo que no hace falta darle agua y, una vez se introduce la alimentación complementaria, en torno a los 6 meses, ya puede beber agua del grifo siempre que cumpla unas condiciones mínimas de salubridad. A los bebés menores de 6 meses que no toman pecho sino leche en polvo se les debe hacer el biberón con agua embotellada de baja mineralización o con agua del grifo hervida durante un minuto ya que su sistema inmune no está totalmente desarrollado y es susceptible de contraer infecciones con los microorganismos que puede haber en el agua del grifo.
(fuente: Moltex)

¿Qué agua debo utilizar para un biberón de bebé de menos de 6 meses?Si en donde vives el agua del grifo es apta para consumo humano podéis usarla. (Fuente: Dos pediatras en casa)

Pensar que el agua del grifo es peor que la embotellada es un error típico

“No hay ninguna duda. Toda agua de consumo humano de la red pública es potable y por tanto es saludable, la legislación así lo exige”, responde Jordi Oliver-Rodés, director general del laboratorio Dr. Oliver Rodés, que se dedica al análisis químico y microbiológico del agua y es una referencia en España desde 1902. Fuente: Los 10 errores que cometes con el agua (embotellada o del grifo) (La Vanguardia)