Uno de los pilares de la Cooperación al Desarrollo es el trabajo conjunto. Dejar a un lado la competición que impregna cada rincón del día a día y coordinarse con otras personas para conseguir un objetivo común es sólo el primer paso. Suena así de sencillo, pero no es un camino fácil. Sentar unas bases sobre las que trabajar en la diversidad y el disenso, unos puntos comunes sobre los que crecer juntas conlleva reuniones interminables, grandes esfuerzos, algunas cesiones, algunas tensiones, pero sobre todo conlleva escuchar al resto, entender y respetar y a eso hay que aprender.

Hace más de 20 años un grupo de organizaciones asentadas en Asturias decidió iniciar un proceso en el que compartir ideas y experiencias en pro de la Cooperación al Desarrollo. Y así nació la Plataforma Asturiana de ONGD, que dio lugar unos años más tarde a la Coordinadora de ONGD del Principado de Asturias cuyo 20 aniversario se celebra este mismo año.

Durante este mes queremos poner de relevancia la importancia de trabajar de manera coordinada y conjunta, de remar en la misma dirección junto a otras organizaciones de muy diversos ámbitos, pues esto es lo que nos hace avanzar y descubrir nuevas formas de hacer las cosas. La Coordinadora Asturiana es sólo un ejemplo, pero son muchas las agrupaciones que nos han acompañado a lo largo de estos 25 años en la creación de un mundo más justo y solidario.