Pasado poco tiempo de la fundación de ISF Asturias se abrió el debate sobre la contradicción de limitar el “sin fronteras” a la cooperación internacional, esto es, al Tercer Mundo. Venciendo algunas resistencias puristas, comenzamos a defender, primero en Asturias, después frente a otras ISF, la idea de que la tecnología contiene muchas posibilidades para mejorar las condiciones de vida de colectivos de personas desfavorecidas con quienes compartimos poco más que el espacio geográfico. Esas personas constituyen el denominado Cuarto Mundo o, lo que es lo mismo, el Tercer Mundo aquí.

Así, comenzamos con un proyecto tan sencillo y a la vez rompedor como apuntarnos a dar clases particulares a gente presa en el penal asturiano de Villabona. La experiencia de acercamiento a estas personas hizo evidente que uno de los problemas fundamentales que afrontan una vez salen en libertad es encontrar empleo, lo que nos llevó a abordar un par de años después una larga línea de trabajo destinada a promover empresas de inserción social. Más o menos por los mismos años, un grupo de profesorado y alumnado de informática detectaba otro sector de Cuarto Mundo con unas necesidades muy específicas para las que comenzó a proponer soluciones: las personas con parálisis cerebral. Un poco después surgiría una línea de trabajo más breve en la que confluyeron herramientas procedentes de las dos anteriores: se trataba de mejorar la gestión de los centros de atención a personas sin techo, o transeúntes, mediante herramientas TIC.

La mayor parte de estos proyectos se hicieron en el siglo pasado, cuando la fotografía no era aun digital, por lo que quedan escasos documentos gráficos. Pero hemos encontrado un filón inmenso de datos en La Fueya, la revista que ISF Asturias editaba y distribuía mes a mes (sí: mes a mes; y en papel). Durante las próximas semanas iremos compartiendo extractos de esa revista que hacen referencia a las cuatro líneas de trabajo mencionadas. Mientras buscábamos esos extractos, hemos ido encontrando otra información muy interesante que explica cómo fue evolucionando la asociación durante sus primeros años y que os animamos a consultar en el enlace
https://asturias.isf.es/publicaciones/la-fueya/ donde hace años fueron puestas a disposición de todo el mundo las versiones, primero escaneadas, más tarde originalmente digitales, de La Fueya entre 1993 y 2011.

Por otro lado, y como tema de fondo, ¿es el momento de retomar en ISF Asturias la posibilidad de desarrollar proyectos sobre el terreno en nuestra región?

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